
Andy Warhol, Cajas de Brillo. Fuente: Artnet
En un post anterior (algo exagerado e injusto, como lo veo a la distancia) hablábamos de este boom del periodismo pop en el Perú. Uno de estos párrafos duros fue:
Mientras, esta generación de periodistas beben, a mi gusto, ya mucho del pop y el malditismo a lo Hunter Thompson. Pero es también un malditismo descafeinado. Más allá de las evidentes habilidades para escribir, esta generación no tiene su Watergate. Tampoco creo que les interese descubrir un Watergate. […]
Así, los Etiqueta Negra (la versión uno, antes del cambio de diseño de carátula) se agolpan en la canasta de revistas ligeras mientras uno va al baño o si estoy en el aeropuerto o en la combi. Y ojo, estas lecturas son recontra importantes (no voy a leer tampoco El Capital de Marx allí).
La lógica de lo pop es la repetición. No importa la novedad o si la información todos la conocen. En el periodismo pop el objetivo es cómo lo narras. El hallazgo de Luis Aguirre de dos crónicas (la primera de Juan Manuel Robles, sobre el nadador Moussambani, escrita en el 2004 en la revista Etiqueta Negra; la segunda, de Julio Villanueva, editor de la misma revista, sobre el nadador Moussambani -entre otras cosas más-, escrita el 2008 en la revista Letras Libres), parecidas, con frases similares, usando los mismos datos y las mismas ideas, revela cómo este tipo de periodismo pop juega al filo del reglamento (aunque en este caso ya es tarjeta roja). El ütero de marïta tiene los enlaces a los artículos originales, como para hacerse una idea.
No se trata de saber más sobre los ataques terroristas del Al Qaeda, sino mostrar la foto que nadie más pudo mostrar o el ángulo que nadie mostró. Lo del caso Robles-Villanueva (que seguramente dirán mañana que fue un caso de plagio consentido) es solamente un lado más del monstruo.
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Excelente dato. Ya me lo figuraba. Un tipo que escoge a Carlos Carlín como imagen de su revista, no podía ser confiable.
[…] Conclusión: También La Primera tiene sus periodistas pop. […]